Horno bajo
hasta los siglos XIV–XVMineral reducido en un horno de cuba a una temperatura demasiado baja para que el hierro funda. El resultado es la esponja — una masa esponjosa de hierro mezclada con escoria. El herrero debe forjarla, plegarla y volver a forjarla, muchas veces, para expulsar las impurezas. Dejó de ser el método principal solo cuando se difundió el alto horno en Europa; en lugares apartados, los hornos bajos siguieron funcionando siglos.
El contenido de carbono de ese material es desigual: una parte de la esponja es hierro blando y otra acero duro. Todo el arte del armero medieval consistía en saber qué parte colocar dónde.
