El koncerz, una espada para perforar armaduras
El koncerz es una espada de hoja muy larga, recta y estrecha, de sección triangular o cuadrada. No tenía filo cortante: servía solo para estocar. Las hojas solían pasar del metro y las más largas se acercaban al metro y medio.
El húsar no lo llevaba al cinto, sino sujeto a la silla. Echaba mano de él cuando la lanza se rompía en el primer choque y seguía atacando a caballo: el alcance del koncerz llegaba a un enemigo con cota de malla o armadura antes de que pudiera responder con el sable.
El pałasz, una hoja recta para cortar
El pałasz es un arma de hoja recta y ancha, de uno o dos filos, con empuñadura parecida a la del sable. A diferencia del koncerz, corta además de estocar. Los húsares lo llevaban, como el koncerz, en la silla.
El sable húsar
El sable lo llevaba el húsar al costado, en el cinturón. El sable húsar tenía hoja curva y empuñadura cerrada con guardamano para los dedos y una anilla para el pulgar. Era el arma del cuerpo a cuerpo, cuando la formación se deshacía y ya no quedaba sitio para la lanza ni el koncerz.
Los húsares alados en pocas palabras
Los húsares aparecieron en Polonia hacia 1500 como caballería ligera y se convirtieron en caballería pesada a finales del siglo XVI. Sus victorias más famosas son Kircholm (1605), Klúshino (1610) y el socorro de Viena (1683). La formación duró hasta las reformas de 1776.
El arma principal del húsar fue siempre la lanza: larga, hueca y hecha para romperse en el impacto. El koncerz, el pałasz y el sable eran para lo que pasaba un instante después.
Una espada húsar de nuestra armería
Hoy no tenemos ningún koncerz en catálogo. Si buscas una réplica, escríbenos: comprobaremos si el fabricante acepta un encargo así y te responderemos.
